"Cuando quedas atrapado en la destrucción, debes abrir una puerta a la creación." ANAIS NIN

miércoles, 14 de marzo de 2012

CAMAO:

Hace mucho tiempo, en un lejano lugar, allá donde el sol se pierde o se duerme en los caminos, conocí a cierta persona anciana y sabia que me contó la siguiente historia…


Camao vivía en el bosque, rodeado de montañas, con su tribu, lejos, muy lejos del resto del mundo, o del mundo. Conocía ella de memoria ese lugar. Sus ruidos, sus silencios, sus tristezas y alegrías, sus amores.


Camao era una hija de la tierra desde hacía tan sólo diecisiete años. Sabía casi todo de la vida, pero nada de la muerte. Eran tiempos aquellos, en los que la joven reía, cantaba en el bosque todas las tardes, hablaba con los pájaros. Corría a los árboles, lloraba ante el sol, rezaba con las flores. Por la noche, recibía en su paraíso a la luna y partía hacia su casa. Esa era su vida y la amaba sin duda.


Cuentan que una mañana, de un día cualquiera, partió hacia su bosque y sus montañas, temprano como siempre. Pero algo distinto ocurriría ese día. Camao conocería algo nuevo. Como de siempre se despidió del sol, con lágrimas en los verdes ojos. Pero no esperó a la luna, y se dirigió a su casa…


Clamcay, esa misma tarde ingresaría en su paraíso, destruyéndolo…


Cuando Camao llegó a su casa, lloró, sintió morir. Nadie había vivo, nadie reía, nadie cantaba. Su tribu no existía. Conoció allí la muerte… Sólo quedaba ella. Y, Clamcay, se la llevó con él a otro bosque. Con el murió todo este tiempo, él la amaba, ella no… Con él conoció lo único que le faltaba conocer en la vida. ¡La muerte!


Después de mucho tiempo Clamcay murió; y se llevó con él el paraíso de Camao, que nunca pudo recuperar…


La vieja sabia que me contó esta historia fue Camao. Yo conocí la muerte al ver sus verdes ojos…


CAROLINA FRANCO
Bs. As, octubre de 1988

1 comentario:

  1. Lo prometido es deuda..lo leí!!!me gusto mucho pero me resulto muy triste....te seguire en otros cuentos..besitos..Yo..

    ResponderEliminar