LLueven luces de colores,
precipitan gemas de cristal
La ciudad se pone triste,
y yo acompaño.
Llueven, desde lo profundo,
colores de un ayer.
Noches de verdad,
sentada frente a un espejo roto.
Armo rompecabezas,
pinto los cristales,
pero destiñen.
No hay caso,
llueve, es imposible.
CAROLINA FRANCO - BS. AS.- 15 AGOSTO 2012